TAXIS: LUCES Y SOMBRAS
Por Delia Flores
Taxis: luces y sombras
Me inspira escribir sobre el tema porque en sólo 24 horas tuve la
oportunidad de experimentar los dos extremos en materia de taxis, y ¡de
taxistas!
Hace unos días viajé a Asunción y tomé un taxi para trasladarme
hasta el hotel donde me hospedaría. Como el taxista no tenía cambio en
dólares, se ofreció a pasar al día siguiente por el hotel, para cobrar. Y
me dio su teléfono para que lo llame por si lo llegara a necesitar. Por
supuesto, al día siguiente ni bien tuve la primera reunión del día, lo
llamé. Fue así que también lo contraté para que me lleve al aeropuerto
al día siguiente para mi regreso a Buenos Aires. Hasta ese momento no le
había abonado ni un centavo: el hombre me había "abierto" una cuenta
corriente... ¡¡¡Y sin conocerme!!!
Bien, tres horas después ya llegada a Buenos Aires, tomé un taxi en la
parada "oficial" de Aeroparque. Supuestamente controlada por las
autoridades que caminan por allí todo el tiempo. Como siempre cuanto
subo a un taxi en aeropuerto ó terminal de ómnibus "chequeo" el taxi:
1º) relojito, 2º) ficha del taxi y ficha del conductor. Este no superó
ni el primer ítem. "¿Y el relojito?" le pregunté..."Ah esta bajo el
parasol. “me responde y levanta -a medias- el parasol. "Levántelo todo
por favor, así no se lo ve." Cuando lo levanta...oh! sorpresa: el reloj
marcaba veinte pesos!! Iniciaba el viaje con una bajada de bandera de
veinte pesos!!! Inmediatamente empezó a "intentar" repararlo, con el
pretexto de que no sabía qué estaba pasando con su reloj. Yo me bajé de
inmediato y, esta vez, me fui a tomar un taxi la calle!!
A los pocos minutos tomé un taxi que dejaba un pasajero y salía hacia la calle.
Chequeo:
Taxi: impecable. Relojito: a la vista con precintos intactos. Ficha del
taxi, ficha del conductor. y todas las fichas a la vista!! El conductor
a imagen y semejanza del coche: impecable también.
Le conté lo que me acababa de pasar, y me dijo, y no es la primera vez
que me lo dice un taxista, “vaya a tomar los taxis a la calle, no los
tome en las paradas”.
Increíble...
¿Por qué? ¿Por qué debemos
privarnos de la tranquilidad de estar "protegidos" por los controles que
deberían ser eficientes? ¿Por qué tuve que ir caminando con mi valija,
en vez de tomar en el lugar que corresponde? Y con más razón, cuando ese
lugar esta supuestamente controlado permanentemente por las
autoridades, y la parada es "oficial".
No creo que sea tan difícil controlar...¿o sí?
En Paraguay un
taxista me da crédito sin conocerme... En Buenos Aires otro taxista
intenta robarme... pero por suerte aún quedan buenos taxistas, como el
impecable taxi con idéntico conductor que finalmente me condujo a
destino.
Delia Raquel Flores
Empresaria del transporte internacional de cargas intra-mercosur
www.grupodeliaflores.com














